Las penas y desventuras de los incomprendidos intelectuales del México de los años 70 del siglo pasado tenían una voz siempre dispuesta y corrosiva para aliviar sus inquietudes. Carlos Monsiváis (1938-2010), quien está detrás de las misivas de esta alma compasiva, aparece publicado por Ediciones Malpaso en El consultorio de la Doctora Ilustración (Ph.D.), selección de textos periodísticos que comprenden una década.

Este libro, informa la editorial, rescata por primera vez la columna, un hilarante retrato de la cultura mexicana y otra muestra más del genio de Carlos Monsiváis. De 1974 a 1984, el suplemento La cultura en México! de la revista Siempre! fue el espacio para las cartas dirigidas a la Doctora Ilustración, con sus respectivas respuestas de guía emocional y consolación.

Una duda agobia a quien firma como Inseguro: la expresión acuñada por sáfica escritora, Gertrude Stein, una rosa es una rosa es una rosa, ¿deriva del dicho popular mexicano una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, es el primer ejemplo de las series de misivas que cuestionan el peso de la fama, o alguien más, preocupado por el devenir del alba de la conciencia griega de su propia decadencia.

Paño de lágrimas

Rafael Barajas, El Fisgón es el autor del prólogo del libro, en el que describe que este consultorio era la Doctora Corazón de la intelligentziade nopal en las postrimerías de la guerra fría, en realidad el paño de lágrimas de cuanto espécimen literario y académico pululaba por el México de la década de 1970. Además del texto introductorio, el caricaturista de La Jornada hizo una serie de viñetas que ilustran algunos de los casos desesperados.

El Fisgón revive a la Doctora Ilustración, para recordar al lector que el suplemento cultural fue fundado por Fernando Benítez, quien pidió a Monsiváis que se hiciera cargo de la dirección desde 1972. La columna de la Doctora Ilustración acompañó a Por mi madre bohemios, que después del semanario que fundó José Pagés Llergo, se publicó en La Jornada.

Monsiváis, agudo cronista y crítico cultural, hace gala del juego de palabras, del poder de observación y de goce narrativo para dibujar el entorno mexicano de lo popular a las élites del poder y la intelectualidad. Fallecido en junio de 2010, el autor de Días de guardar aparece de nuevo en los estantes de novedades con esta antología, una selección de los mejores textos y más corrosivos, en los que con sagacidad retrata personajes, hábitos, escándalos y más absurdos del mundo cultural mexicano, como apunta Malpaso.

El Fisgón explica en el prólogo que en los años 70 del siglo pasado, el debate era intenso alrededor de la guerra fría, mientras personajes como Fidel Castro, Mao y Ernesto CheGuevara eran relevantes. El marxismo era vital en pensadores como Marcuse, Althusser y Mandel. La generación de la ruptura sacudía en México y Octavio Paz acababa de fundar la revista Plural.

La leyenda cuenta que una mujer, al parecer mayor, solía contestar el teléfono en casa de Monsi. Unos especulan que era el escritor fingiendo la voz, otros que era su tía. Tal vez sólo se trataba de la Doctora Ilustración, mientras ayudaba al literato a dar consejo a la atribulada intelectualidad mexicana.

Vía La Jornada

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here